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¿Hablamos de amor o hablamos de amar? El amor y el deseo son la expresión más leal y persistente de la imaginación humana. Desde el poema de Gilgamesh a las sátiras procaces de Catulo, los romances, los epigramas, los haikus o hasta el reguetón, como decía Mario Onaindía –en la introducción a La hoz y el caldero–, la literatura universal siempre cuenta un viaje –real o sicológico– y un chico que busca a una chica. La épica amorosa como parte de la conquista del héroe. La seducción, antes y después de Baudrillard, como una de las bellas artes. Estas quince historias son distintas porque los hombres y mujeres que se amaron son muy diferentes entre sí y también como parejas. Algunos de los ejemplos de amor –los de Bécquer y Espronceda o hasta del propio Antonio Machado– guardan una íntima relación entre la idealización de la amada y el dolor por las fracturas y decepciones. Otros son una gratísima prueba de que en tiempos difíciles y pacatos, hay quien toma por su mano las licencias que le niegan las convenciones sociales, como demuestran Emilia Pardo Bazán y sus ardores y complicidades con Pérez Galdós o Carol Dunlop y la asunción de un amor difícil. O la también extraña camaradería sin celos entre los Aldecoa –aunque Josefina renunciara a su apellido no lo hizo a su yo, ni personal al ni profesional– y aún menos Carmen Martín Gaite o Carmen Laforet, libres cada a una a su manera. En su caso y el de Pauline Viardot, y valientemente María Teresa León, Concha Méndez, Zenobia Camprubí o Carmen de Burgos ellas ni fueron musas ni ángeles de la guarda –o no solamente– sino que buscaron su propia voz, aunque la época las relegara y la memoria haya tardado tanto en escucharlas. No se pretende tampoco con la reflexión de El libro en blanco defender ninguna receta o teoría infalible del amor y aún menos ni juzgar sentar a los amantes en la mesa de un presunto diván, ni siquiera de Jung o de Basaglia, sino contar sus avatares vitales y esas vidas cruzadas. A veces para siempre o lo que dura el siempre en la vida finita de las personas.