El prólogo de A sangre y fuego, de Chaves Nogales, conmocionó a miles de lectores y matizó enormemente sus ideas sobre la Guerra Civil. El libro de relatos en el que figura se había publicado en una edición pirata de Chile en 1937, ignota en España, donde lo circuló Abelardo Linares en 1993. Su reedición, medio siglo después, significó la recuperación, con los máximos honores, de un autor ya olvidado, cuando no combatido por los dos bandos.
Del «fenómeno Chaves» da cuenta Ignacio Martínez de Pisón en el prólogo de Guerra total, el libro que reúne un puñado de relatos desconocidos del periodista y escritor, algunos de ellos extraordinarios. La mayor parte de los de A sangre y fuego tienen como escenario la retaguardia republicana y los crímenes que se perpetraron en ella, y la mayor parte de los de Guerra total, que lleva el subtítulo de «Episodios de la guerra civil española», se centran en las salvajadas de la retaguardia franquista (y si A sangre y fuego puso de los nervios a tantas almas bellas de la Memoria histérica, este Guerra total los sedará, o no, decepcionados al confirmar que Chaves nunca fue un facha). Lo de siempre: hunos y hotros, algo muy Chaves.